
El ilustrador mexicano Don Frijote era un niño cuando visitaba la tienda de rotulistas de su abuelo en Niños Héroes de Guadalajara. Allí veía unos monstruos «grotescos» hechos de arcilla que su abuelo aseguraba que estaban hechos por Guillermo Del Toro. No sabía si creerle o no, pero ver esas criaturas le inspiraron para dibujar robots, monstruos y todo tipo de criaturas a medida que se iba haciendo mayor. Se convirtió en un fan de Del Toro desde que estrenó Cronos y, si cotilleas su Instagram, puedes ver que la influencia es clara.
Hace 12 años tuvo la oportunidad de hablar con el director en una ronda de preguntas y respuestas en Reddit y le preguntó por esas figuritas en la pequeña tienda de su familia. Resulta que «es muy probable» que fueran suyas, aunque no podía confirmarlo sin una foto. Como le respondió el cineasta, cuando era joven acudía a la tienda de rotulistas a pedir pintura porque tenía su oficina de maquillaje FX en los alrededores.
«Antes tenía mi oficina de maquillaje FX en Niños Heroes y esculpía figuritas de arcilla, así que es muy probable que fueran mías, porque solía regalar algunas figuras monstruosas de arcilla aquí y allá. Es muy posible que sea cierto», contestó el director.
Cuando hacía maquillaje FX, obviamente tuve que formarme como ilustrador, pintor y escultor. Así que tengo todas esas disciplinas como base para mi trabajo, y puedo esculpir, y de hecho lo hago, puedo dibujar e ilustrar hasta cierto punto, y dedico mucho tiempo, siempre que puedo, a armar una maqueta y pintarla porque me encanta pintar maquetas, así que es muy probable que sea cierto
En aquella época de su vida, Del Toro regaló gran parte de su trabajo, así que resulta fascinante pensar que, en algún rincón olvidado de México, alguien podría tener entre sus manos una pieza temprana de uno de los directores más influyentes del siglo sin siquiera saberlo
Hartford Courant
La fascinación por los mundos de fantasía siempre ha acompañado al mexicano. De hecho, su primera película iba a ser un largometraje stop-motion titulado Omnívoro acerca de un hombre lagarto. Junto a su equipo, construyó 100 marionetas a lo largo de tres años de rodaje, pero una noche entraron unos vándalos al estudio y lo arrasaron todo.
Su carrera ha sido internacional, pero su verdadero sueño siempre ha sido hacer historias acerca de México. «Siempre siento un poco de tristeza porque me encantaría poder regresar y hacer esas películas pequeñas, pero no es seguro para mí ir a México después del secuestro de mi padre en 1998 y lo lamento», aseguró en esa sesión de Q&A.






