
Incendios forestales consumen más de 5,000 acres en los Everglades y cubren de humo el sur de Florida
mayo 11, 2026
NatGeo ubica al Florida Trail entre las mejores rutas de senderismo del mundo
mayo 12, 2026Lo que comenzó como una sospecha persistente entre los residentes de Biscayne Park terminó en un arresto formal y un proceso judicial en curso. Chaim Gubitz, un hombre de 72 años, se prepara para enfrentar un juicio tras ser acusado de crueldad animal agravada, luego de que cámaras de seguridad lo captaran colocando comida con veneno que causó la muerte de dos gatos domésticos de su vecina.
La detención de Gubitz no fue fortuita. Durante los últimos 18 meses, una residente del área —cuya identidad se mantiene en reserva— denunció el hallazgo recurrente de platos con comida que contenían una sustancia desconocida. Ante la falta de pruebas iniciales, la mujer decidió instalar cámaras de seguridad estratégicamente en los puntos donde solían aparecer estas bandejas.
“Sabía los puntos donde probablemente las colocaría y puse una cámara allí”, declaró la propietaria de los felinos al medio NBC. El pasado miércoles, las cámaras Ring captaron finalmente al sospechoso dejando los recipientes. Tras el hallazgo, la policía de Biscayne Park intervino de inmediato, encontrando dos bandejas con restos de comida y una sustancia polvorienta.
Leer más: Brote de norovirus deja 115 enfermos en crucero que salió de Fort Lauderdale
Aunque los resultados definitivos del laboratorio de la unidad de Control de Animales de Miami-Dade están pendientes, la evidencia médica ha sido determinante para el caso. Un médico veterinario confirmó mediante exámenes que al menos uno de los gatos murió por envenenamiento directo.

Los gatos pertenecían a una vecina del acusado. Foto: captura de video de NBC
Confesión del acusado de envenenar gatos
Al ser confrontado por las autoridades, Gubitz admitió haber colocado las bandejas, aunque presentó una defensa basada en la intención. Según el reporte de arresto, el acusado afirmó que su objetivo era exterminar ratas y que no tenía la intención de herir a las mascotas de la zona.
Sin embargo, vecinos como Emily Adams señalaron que la comunidad ya estaba en alerta y que se habían enviado múltiples correos electrónicos a los líderes de la ciudad debido a la naturaleza “malvada” y sistemática de los incidentes.
Gubitz enfrenta cargos graves de crueldad animal con intención de herir o matar, un delito que establece hasta 5 años de prisión. Tras ser procesado en el sistema penitenciario de Miami-Dade, el acusado recuperó su libertad de manera provisional tras pagar una fianza de $5,000 dólares.
El caso ahora se traslada a los tribunales, donde el testimonio de los vecinos y las grabaciones de video serán las piezas centrales de la fiscalía para demostrar que el actuar de Gubitz representó un peligro consciente para los animales del vecindario. La comunidad, por su parte, ha manifestado un sentimiento de alivio tras el cese de una actividad que mantuvo en vilo a los dueños de mascotas por más de un año.




