
En El arte de Sarah, una joven se hace rica vendiendo bolsos de una marca de súper lujo, Boudoir, reservados, a priori, para clientes VIP y la realeza europea. Los presenta como un producto exclusivo, pero en realidad se fabrican a bajo coste en una fábrica de Corea. Para hacer más creíble su coartada utiliza documentación falsa, así les hace creer que están comprando artesanía europea.
El arte de Sarah ha sido una de las series más populares de las últimas semanas en gran parte de Latinoamérica. De hecho, ha llegado a ser nº1 en 33 países, entre los que se incluye Colombia, México, Brasil o Costa Rica. De lo que quizás no se ha dado cuenta mucha gente es que la historia de fraude sobre la que se fundamenta tiene mucho que ver con un suceso ocurrido en la vida real.
El caso ‘Vincent & Co.’
A comienzos de los años 2000, un estadounidense de 43 años fundó una empresa que vendía relojes de lujo falsamente atribuidos a Suiza. Mientras a sus exclusivos clientes les decía que era un producto de artesanía fabricado en el país europeo, la investigación policial determinó que se fabricaban en Siheung, provincia de Gyeonggi, con componentes importados de China y que se ensamblaban en Corea.
Cuando un cliente le pedía un certificado o algún documento que demostrase su procedencia, lo que hacía era enviar el reloj a Suiza para posteriormente reimportarlo y así tener un certificado falso de autenticidad y calidad. La marca fue ganando popularidad tras enviar regalos promocionales a varias ‘celebrities’ para después abrir una sala de exposición en un barrio exclusivo de Seúl. A la inauguración acudieron algunos conocidos, como recoge The Korea Herald, como Lee Jung-Jae (El juego del calamar) o Choi Ji-woo (Sonata de invierno).
Cada reloj tenía un coste de fabricación de entre 60 y 2.250 dólares y el precio de venta se quedaba entre los 4.350 y los 73.125 dólares. El margen de beneficio era de casi un 3.000% en algunos casos. Por lo tanto, se calcula que Lee, de la venta de 300 relojes, pudo sacar medio millón de dólares en ganancias aproximadamente. Pero su idea para enriquecerse rápido duró poco. A los meses de empezar con ello comenzaron a llegar numerosas denuncias a la policía. El cerebro de la operación fue condenado a cuatro años de prisión.
Netflix
El éxito de la serie de Netflix
Lo cierto es que El arte de Sarah tiene muchos ingredientes para triunfar en la plataforma de ‘streaming’. Se trata de un ‘thriller’ con una persecución a lo gato y el ratón a la que es muy fácil engancharse. La ficción mezcla lujo, engaño y crimen. Como recoge la sinopsis oficial, la trama se desarrolla en torno a un cadáver en medio de la ciudad, una marca de lujo en alza y un detective que sigue de cerca cada giro en la cambiante historia de una mujer.
La serie ha calado hondo al mostrar la cara B de la industria del lujo en Seúl, exponiendo cómo la sociedad está dispuesta a creer cualquier mentira si el envoltorio es lo suficientemente exclusivo.





