Reuniones de los jugadores sin el entrenador, rumores de traspasos, abucheos del público local y nueve derrotas en sus últimas once presentaciones. La temporada de los Knicks se había desmoronado por completo en las últimas semanas, hasta que recibieron una de las mejores noticias que podía ofrecerles el calendario: recibir a los Redes de Brooklyn en el Madison Square Garden. Y no solo aprovecharon ese regalo para cortar la mala racha, sino también para conseguir una victoria histórica.
New York apabulló a su vecino de la ciudad por 120-66en la que representa la diferencia más amplia de todos los tiempos para la franquicia. Las 54 unidades de brecha superan cómodamente el +48 que aparecía como su diferencia más grande: habían llegado a esa marca en tres ocasiones; la más reciente con un 130-82 sobre Philadelphia en 1994. Además, registraban un 139-91 ante los propios 76ers en 1972 y un 135-87 ante Detroit en 1968.
Más allá de la debilidad del rival, el punto más positivo para los Knicks en el resultado final son los 66 tantos en los que dejaron a los Nets, considerando que había sido la defensa la que venía abandonando por completo al conjunto de Mike Brown en las últimas semanas.
Al extremo de que entraron al duelo de este miércoles con el tercer peor rating durante ese tramo de once partidos, apenas por arriba de dos franquicias en modo tanqueo: Utah y el mismo Brooklyn.
Los neoyorquinos dejaron a los Nets en un 29% de campo y ganaron la batalla rebotera por 56-27. En ataque, Jalen Brunson lideró con 20 puntos, mientras que Landry Shamet trajo 18 desde la segunda unidad. En la visita, nadie anotó más de 12 puntos.
Los próximos partidos dirán si la reacción de los Knicks es un simple espejismo, con mucha ayuda de su contrincante, o un verdadero punto de inflexión en el andar del equipo en 2026. New York tendrá una prueba más dura el próximo sábado, cuando visiten a unos competitivos 76ers de Filadelfiaantes de tener otro partido muy accesible en casa ante Reyes de Sacramentoel martes 27.






