CNN Español
—
Una ola de frío extremo continúa afectando este lunes a una amplia franja del este de Estados Unidos, desde la Costa del Golfo hasta Nueva Inglaterra, tras el paso de una bomba ciclónica que dejó fuertes nevadas, vuelos cancelados y condiciones peligrosas en carreteras. Aunque se espera un leve aumento de las temperaturas a lo largo del día, los meteorólogos advirtieron que el frío intenso persistiría durante la mañana, prolongando el impacto del sistema invernal.
En Florida, el frío dejó escenas inusuales. Se registraron ráfagas de nieve en el área de Tampa-St. Petersburg y temperaturas bajo cero en el llamado Panhandle, el noroccidente del estado, y en el sur, donde se observó la masa de aire más fría desde diciembre de 1989, según el Servicio Meteorológico Nacional. El descenso térmico dejó iguanas inmovilizadas por el frío y afectó cultivos como fresas y naranjas, mientras agricultores recurrieron a medidas de protección para mitigar los daños.

Por su parte, en Nueva York, el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró este lunes que 13 neoyorquinos fallecieron durante una ola de frío sin precedentes. Según el alcalde, las muertes se atribuyeron preliminarmente a hipotermia, y añadió que otras tres muertes reportadas se determinaron como consecuencia de sobredosis de drogas. El alcalde indicó que ninguna de las personas fallecidas vivía en campamentos al aire libre al momento de su muerte, pero varias de ellas habían tenido contacto previo con el sistema de albergues de la ciudad.
“El mayor peligro de este frío persistente lo corren los neoyorquinos vulnerables que permanecen expuestos a la intemperie”, afirmó Mamdani.
La ciudad de Nueva York lleva 11 días consecutivos con temperaturas bajo cero. Mamdani ha estado bajo presión para aumentar los recursos y el personal de asistencia social para ayudar a las personas sin hogar, incluso a aquellas que se niegan a recibir ayuda.
Desde que comenzó la ola de frío en la ciudad, los trabajadores sociales han alojado a más de 930 personas en albergues, incluyendo a 18 personas que fueron trasladadas de las calles contra su voluntad después de que los trabajadores determinaran que representaban un peligro para sí mismas o para el público.
El alto número de fallecidos ha reavivado el debate sobre la preparación y la respuesta de la ciudad ante esta emergencia climática, incluida la decisión de no desalojar campamentos de personas sin hogar, una postura criticada públicamente por el exalcalde Eric Adams.
La ciudad también ha ampliado su flota de unidades móviles de calefacción a 20 autobuses que recorren la ciudad con personal médico a bordo. Mamdani también ha ordenado a la ciudad que proporcione unidades de refugio individuales adicionales para las personas que no deseen alojarse en albergues colectivos.
La ciudad de Nueva York recibió más de 20 centímetros de nieve hace más de una semana, y las bajas temperaturas posteriores han causado la acumulación de nieve y hielo en las calles, lo que ha generado frustración entre algunos residentes.
En conjunto, cerca de 150 millones de personas permanecían bajo avisos y advertencias de frío extremo el domingo, con temperaturas de un solo dígito Fahrenheit (-12 °C) incluso en estados del sur. El Servicio Meteorológico Nacional calificó el episodio como una ola de frío “impresionante”, con récords diarios en varias zonas del país.
Carolina del Norte fue uno de los estados más golpeados por el sistema invernal, con acumulaciones de hasta 45 centímetros de nieve en el este y cerca de 30 centímetros en Charlotte y sus alrededores, una de las mayores nevadas en la historia local. El impacto en la movilidad fue severo, con miles de vuelos cancelados, más de 1.000 accidentes de tránsito reportados y al menos dos muertes, mientras los meteorólogos advirtieron que la recuperación tomará varios días y que podrían registrarse nuevas nevadas ligeras en el valle de Ohio y la costa del Atlántico medio, hasta posiblemente Nueva York.
Con información de Gloria Pazmino, de CNN, y reportes de las agencias AP y EFE.






