
La vida de las películas es, en ocasiones, curiosa. Y, sobre todo, no termina con su paso por las salas de cine. Digamos que lo de las segundas oportunidades también puede aplicarse a la gran pantalla. Es lo que ocurrió con 2001: Una odisea del espacio (1968), la que es considerada como la mejor película de ciencia ficción de todos los tiempos. Eso se dice ahora, claro, porque cuando se estrenó, la obra de Stanley Kubrick hizo que 250 personas se levantaran y abandonaran la sala de cine antes de que el filme terminara.
2001: Una odisea del espacio está inspirada en varios relatos de Arthur C. Clarke, con quien Kubrick coescribió el guion. Keir Dullea da vida al protagonista de esta historia, que sigue a un grupo de astronautas y científicos y al ordenador HAL 9000 en un viaje a Júpiter para investigar un monolito alienígena.
Cuando el filme de Kubrick tuvo su estreno en Nueva York en 1968, Dullea fue testigo de cómo toda una multitud de personas abandonaba la sala. En Los Ángeles también hubo salidas antes de que aparecieran los títulos de crédito finales de la película. Una de ellas fue una estrella de Hollywood: Rock Hudson. El actor, que había protagonizado proyectos como Gigante (1956), Confidencias de medianoche (1958) y Estación polar Zebra (1968), dijo: «¿Qué es esta mierda?».
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La crítica contra ‘2001: Una odisea del espacio’
Metro-Goldwyn-Mayer
La crítica tampoco fue totalmente benévola. 2001: Una odisea del espacio recibió reacciones mixtas por parte de la prensa especializada. Kubrick calificó a los críticos como «dogmáticamente ateos, materialistas y terrenales». Originalmente, el filme duraba 162 minutos, pero la mala acogida obligó al cineasta a tener que reducir ese número a 140 minutos.
Una de las críticas negativas que recibió el filme fue la de Newsweek, que dijo de la película: «una opereta espacial extraña que se infla desesperadamente para alcanzar un clímax surrealista, donde las imágenes son lo suficientemente oscuras como para ser molestas y lo suficientemente precisas como para ser banales».
La otra cara de la moneda fue, por ejemplo, la de THR, que sí reaccionó de forma positiva a la película. El medio quedó impresionado con los efectos espaciales, que describió como «una proyección tan irreal y convincente como las impresionantes realidades de los programas actuales de la NASA».
El tiempo, como hace con todo, ha convertido a 2001: Una odisea del espacio en una obra maestra. Actualmente ocupa el sexto puesto en la lista anual de Sight & Sound de las mejores películas de todos los tiempos.






